Es una primera toma de contacto con el mushing más que una expedición, y por eso es una de las actividades de invierno más fáciles de hacer con niños. En un coche privado, con conductor de habla inglesa, llegas a un pequeño pueblo a unos 20 minutos de Zakopane, donde te esperan los instructores y sus huskies.
El programa dura alrededor de una hora. Los instructores te enseñan cómo se maneja el trineo y te cuentan curiosidades del mushing, y hay tiempo para conocer a los perros y hacer fotos. Después, cada persona viaja como pasajero hasta 15 minutos, unos 2–3 km, y puedes probar a «conducir» el trineo. El tiempo de recorrido depende del número de participantes, del tiempo y de la velocidad de los perros.
En cada trineo va un adulto, un adulto con un niño o dos niños, con un máximo de 100 kg en total, y nunca hay más de dos trineos a la vez, así que el ritmo es tranquilo. La salida completa, con los trayectos de ida y vuelta, dura unas dos horas.